La Guía Definitiva de los Emolientes

La Guía Definitiva de los Emolientes

Los emolientes son humectantes médicos utilizados para tratar el eczema. Son diferentes a los humectantes cosméticos en el sentido de que deberían ser sin perfumar y no deben tener aditivos ‘anti-edad’. Los emolientes han sido utilizados por más de 5000 años y forman una parte esencial en la terapia para todas las condiciones de piel seca, incluyendo el eczema atópico y por contacto. Los emolientes son seguros y eficientes – una buena rutina para la piel que utilice emolientes puede aliviar, humectar, y proteger la piel, ayudando así a reducir la cantidad de brotes por eczema o psoriasis.


¿Por qué los emolientes son tan eficientes?

La piel seca es uno de los síntomas principales del eczema y la psoriasis. Los cambios en los niveles de humedad de la piel causan una reducción en la función de barrera, lo cual a su vez aumenta la pérdida de agua. Una barrera de la piel deteriorada también permite la penetración de sustancias que pueden irritar o causar una reacción alérgica.

La comezón es otro gran síntoma que causa molestias en la eczema, y produce un ciclo de comezón-rascado-comezón. El rascarse da lugar a la liberación de histamina, un químico del cuerpo que hace que la comezón empeore, y causa daños en la piel. De nuevo, esto permite que los irritantes, alérgenos, y las bacterias ingresen a la piel.

Los emolientes calman y alivian la comezón, produciendo una capa aceitosa sobre la superficie de la piel, la cual atrapa el agua debajo de ella. La restauración resultante de la función de la piel a través de los emolientes previene la penetración de los irritantes, alérgenos y las bacterias, así evitando o reduciendo el desarrollo del eczema y las infecciones.


Tipos de emolientes

Hay muchos tipos de emolientes, los cuales pueden ser clasificados de acuerdo a cómo son aplicados/utilizados.  Por favor recordar: La prescripción de productos emolientes, en especial los aditivos para el baño, será a discreción, ya que estudios recientes concluyeron que los aditivos de baños proporcionaban beneficios mínimos o incluso, ningunos, en el manejo del eczema. Hay evidencias fuertes para el uso de emolientes como productos que no se enjuagan, y sustitutos para el jabón, los cuales pueden ser prescritos o comprados de forma libre.


Emolientes que no se enjuagan

Estos están disponibles como lociones, cremas, geles, aerosoles, y ungüentos, y se aplican directamente sobre la piel.

  • Lociones: contienen más agua y menos grasa que las cremas. Debido a su alto contenido de agua, las lociones deben contener preservantes, a los cuales la gente puede volverse sensible, aunque esto es raro. Las lociones se pueden expandir muy fácilmente y son refrescantes, pero no son muy eficientes para humectar las pieles muy secas. Esto es porque no son lo suficientemente espesas como para reparar la barrera de la piel. Son útiles en las áreas velludas y con el eczema cuando está supurando, o para una absorción rápida cuando se está corto de tiempo
  • Cremas: contienen una mezcla de grasa y agua, y se sienten ligeras y frescas en la piel. Son fáciles para extenderlas sobre la piel ulcerada y supurante, y no son grasientas, así que mucha gente las prefiere por encima de los ungüentos para el uso durante el día. Como las lociones, las cremas deben contener preservantes, lo cual puede causar sensibilidad en alguna gente. Las cremas deben ser usadas libremente y aplicadas frecuentemente (cada 3-4 horas) para reparar la barrera de la piel de manera efectiva y detener el resecado de la piel. Las cremas humectantes (que contienen humectantes naturales como ser urea y glicerina) reparan efectivamente la barrera de la piel y solo necesitan ser aplicadas cada 6-8 horas.
  • Geles hidratantes: desde el punto de vista químico, los geles son formados con moléculas que crean una red tridimensional, la cual entonces atrapa a otras moléculas en los espacios de la red. Son relativamente ligeros y no son grasientos, a pesar de tener un contenido relativamente alto de aceite. Deben ser aplicados cada 3-4 horas. Algunos geles contienen humectantes, caso cual solo deben ser aplicados cada 6-8 horas.
  • Aerosoles: actualmente hay dos tipos disponibles: Dermatist (10% parafina blanca suave en una base que contiene parafina líquida y aceite de coco fraccionado, disueltos en butano) y Emollin (50% parafina blanca suave y 50% parafina líquida, disueltas en silicona volátil, la cual se evapora al aplicarla sobre la piel). Los emolientes en aerosol son particularmente útiles para tratar los lugares de acceso difícil.
  • Ungüentos: a menudo son duros y gruesos, y alguna gente puede considerar que cosméticamente son inaceptables. Sin embargo, debido a que son muy eficientes para mantener el agua dentro de la piel y para reparar bien la barrera de la piel, son muy útiles para usar sobre áreas muy secas y engrosadas, bajo vendajes húmedos, o si se requiere un emoliente más pesado de noche. Deben ser aplicados cada 6-8 horas. Los ungüentos no se deben usar sobre el eczema supurante.
  • Los ungüentos contienen menos agua que otros emolientes y por lo tanto requieren de menos preservantes. Esto hace que sean ideales para la gente que reacciona a los preservantes.

    Es muy importante no introducir los dedos en los recipientes de emolientes que no se enjuagan, ya que existe un riesgo de contaminación y de la propagación de infección. Si se usa una crema o loción, un dispensador de bomba es la mejor opción. Para los ungüentos (y las cremas) en botes, se debe usar una cucharita para decantar la cantidad de ungüento/crema que se necesita, hacia otro contenedor limpio antes de aplicarla sobre la piel, y luego se descarta lo que sobre.

    Precaución: Los ungüentos contienen una gran cantidad de parafina y esto a menudo se absorbe en la ropa y la ropa de cama. Si el calor, una chispa, o una llama desnuda entran en contacto con la tela oleosa, los riesgos de que se encienda son altos, y arderá rápidamente. En vista de este peligro, es importante que quienes usen emolientes a base de parafina no fumen o usen llamas desnudas, no se acerquen a gente que esté fumando o usando una llama desnuda, y se mantengan lejos de cualquier otra cosa que pueda causar un incendio. La ropa y ropa de cama debe ser lavada regularmente para evitar que la acumulación de emolientes se impregne en la ropa, la cual entonces se puede volver un riesgo de incendios.

    Ingredientes añadidos

    Algunos emolientes contienen ingredientes añadidos:

    Antimicrobianos: se encuentran en algunas cremas y lociones sin enjuague y en diversos productos de lavado. Destruyen las bacterias. Algunas personas se vuelven sensibles a las opciones que no se enjuagan si son expuestos a ellas por mucho tiempo.

    Humectantes (propilenglicol, ácido láctico, urea, y glicerol): se encuentran en algunas cremas que no se enjuagan, lociones, y gel. Atraen agua a la epidermis (la capa externa de la piel) de la dermis (la segunda capa de piel). Estos solo se deben aplicar cada 6-8 horas.

    Anti-comezón: estos ingredientes se encuentran en algunas cremas en la forma de macrogol lauril éter, un anestésico local que ayuda a aliviar la comezón.

    Ceramidas: se encuentran en algunas cremas y lociones sin enjuague. Pueden reestablecer el balance de grasas necesarias para el funcionamiento adecuado de la barrera de la piel.

    Avena: se encuentra en una crema y loción. Tiene propiedades anti-comezón.

    Lavarse con emolientes (baños y duchas)

    Limpiar la piel es crucial para el cuidado del eczema y la psoriasis para remover la tierra y los desechos de la piel, que pueden causar infecciones. Se recomienda un baño/ducha diario y es muy importante siempre usar un emoliente para lavarse. El agua simple sin emolientes resecará la piel, mientras que el emoliente limpiará la piel, reducirá la comezón y reparará la barrera de la piel al capturar la humedad. El agua debe estar tibia, ya que la exposición a demasiado calor puede agravar el eczema. Si hallas que el agua hace que te arda la piel, aplica tu emoliente sin enjuague por todos lados antes de entrar a bañarte y después lávala suavemente.

    Productos normales de baño (por ejemplo jabón, toallas húmedas, baños de burbujas y otras cremas y geles cosméticos para el baño y la ducha: se deben evitar ya que son alcalinos y contienen detergentes y fragancias que tienen el potencial de resecar e irritar la piel.

    Sustitutos del jabón: se deben de usar siempre para lavarse las manos, ducharse, y los baños. Puedes usar un producto emoliente diseñado específicamente para los lavados, o puedes usar tu emoliente sin enjuague de siempre como un sustituto del jabón – simplemente aplícalo justo antes o durante el lavado, ducha o baño, y después enjuágalo. Los sustitutos pueden llevar un poco de tiempo de acostumbramiento ya que no espuman como los productos normales, pero sin embargo son muy eficientes para limpiar la piel.

    Aceites y aditivos de baño y ducha: se agregan al agua del baño y algunos pueden aplicarse directamente sobre la piel en la ducha. Hidratan la piel, cubriéndola con una capa de aceite que retiene la humedad. Algunos productos de baño y ducha tienen propiedades adicionales antimicrobianas y anti-comezón. Los aditivos de baño están disponibles para la venta pero es poco probable que sean prescritos ya que estudios recientes – el estudio BATHE – concluyó que proporcionaban muy pocos beneficios, o ningunos, cuando se usaban en conjunto con los tratamientos estándar para el eczema.

    Precaucion: Los emolientes dejan las superficies enormemente resbalosas, así que siempre usa una alfombra de ducha. Una barra de agarre también es una buena opción si tienes dificultades para salir de la ducha. Usa un soporte de baños infantil para los bebés que sean menores de seis meses. Limpia las superficies de la ducha con toallas de papel o pañuelos para absorber el aceite excedente. El vinagre blanco es un buen producto de limpieza para la ducha. Además se puede limpiar el baño con un limpiador de baños normal, pero debes tener cuidado de enjuagarlo bien. El vinagre blanco es un producto de limpieza alternativo para el baño. Avísales a los demás usuarios de la bañera o ducha que puede seguir resbalosa.

    Elegir el emoliente correcto

    Los mejores emolientes son los que te gusten, porque entonces los usarás más a menudo. Los departamentos de dermatología a veces ofrecen muestras de emolientes para que la gente los pruebe. Siempre prueba los productos nuevos en áreas pequeñas de piel sin afectar durante 48 horas por las dudas de tener una reacción. Puede ser que necesites usar distintos tipos de emolientes en distintas partes del cuerpo para obtener la mejor hidratación y para restaurar la función de barrera de la piel a la normalidad. Puedes también optar por alternar entre un emoliente más ligero durante el día y los meses más cálidos, y uno más grasiento para la noche y cuando el clima es más frío. Recuerda usar adicionalmente tu emoliente sin enjuague como un sustituto del jabón para los lavados.

    Por favor recuerda: La crema acuosa ya no se recomienda, ya sea como un emoliente sin enjuague o como un sustituto del jabón, ya que además de ser un humectante malo, contiene el ingrediente laurilsulfato de sodio (SLS), el cual puede irritar la piel y empeorar el eczema. Varios emolientes han sido reformulados en los últimos años para remover SLS.


    Cuándo y dónde aplicar emolientes

    Los emolientes hacen que la piel se sienta más cómoda y con menos comezón. Mantienen la piel húmeda y flexible, ayudando a prevenir las grietas. Desafortunadamente, tienden a ser poco usados, ya que la gente a menudo los percibe como humectantes inactivos y no entienden por qué son tan importantes para controlar el eczema. Cuando se usan correctamente como un régimen de cuidados diarios de la piel, los emolientes se vuelven ‘tratamientos activos’ eficientes. La terapia con emolientes no se trata solo de los productos, sino además de entender cómo y dónde usarlos.

    El aplicar los emolientes puede requerir mucho tiempo y ser tedioso, pero si recuerdas los enormes beneficios, te ayudará a ser perseverante.

    Los siguientes consejos te ayudarán a aprovechar al máximo tu terapia con emolientes:

  • Usa tu emoliente elegido frecuentemente. Idealmente, esto sería cada pocas horas, pero debe al menos ser dos veces al día, y cada pocas horas si hay un brote del eczema. Se recomienda que un adulto debería de usar al menos 500g por semana (al menos 250g para niños).
  • Cada vez que te lavas o tomas un baño/ducha, seca tu piel suavemente con una toalla y aplica inmediatamente tu emoliente sin enjuague.
  • Aplica el emoliente suavemente en la dirección del crecimiento del vello. Nunca frotes hacia arriba y hacia debajo de manera vigorosa ya que esto puede desencadenar la comezón, bloquear los folículos pilosos, y crear más calor dentro de la piel. Es una buena idea volcar gotas de emoliente por tus extremidades y tronco primero (quizás necesites que alguien te ayude con la espalda), ya que esto ayuda a asegurar que todas las áreas de la piel sean humectadas.
  • Debes continuar usando los emolientes junto a otros tratamientos que tu médico puede prescribir, como ser esteroides de uso tópico e inhibidores tópicos de la enzima calcineurina.
  • – No hay reglas estandarizadas sobre si se debe aplicar un esteroide tópico antes o después de usar un emoliente. Alguna gente quedó más contenta al usar un emoliente primero para preparar la piel, seguido por el esteroide tópico. Elijas el que elijas, es importante que lo dejes el período más largo que sea posible, idealmente entre 20-30 minutos entre ambos tratamientos. La intención de estos es evitar diluir la fuerza de la preparación tópica con esteroides, y para prevenir que los esteroides tópicos se expandan a áreas que no se encuentren afectadas por el eczema.

    – En el caso de los inhibidores tópicos de la enzima calcineurina, la guía es distinta: Las recomendaciones del fabricante son que los emolientes no deben ser utilizados dentro de las 2 horas de aplicar Tacrolimus (Protopic). En la práctica, esto significa usar los productos de baño/ducha y humectantes emolientes y después dejar un descanso de 2 horas antes de aplicar tacrolimus. Con pimecrolimus (Elidel), el fabricante recomienda la aplicación sobre piel seca y dejar un descanso breve antes de aplicar tu emoliente.

  • Aplica una capa más gruesa que de lo normal del emoliente (cuanto más graso, mejor) antes de nadar, para ayudar a proteger la piel de los efectos secantes e irritantes del agua de la piscina. Luego de nadar, dúchate y aplica tu humectante usual.
  • Protégé tus manos con un emoliente (y quizás convenga utilizar guantes) antes de manipular sustancias como ser arena, ciertas comidas, pintura, arcilla, así no irritan tu piel.
  • Evita insertar las manos dentro de los recipientes con cremas o ungüentos emolientes. Utiliza una cuchara o una espátula para retirar la cantidad correcta cada vez, y reemplaza la tapa del recipiente luego de usarlo. Alternativamente, puedes usar un dispensador de bomba.
  • Lleva un pequeño recipiente con emoliente contigo cuando sea que salgas.
  • Continúa utilizando el emoliente, incluso cuando el eczema o la psoriasis haya mejorado. Esto ayudará a prevenir los brotes.
  • Aplica el emoliente en toda la piel, no solo el área que tiene eczema o psoriasis.
  • Puedes almacenar tu emoliente a temperatura ambiente, o en la alacena aireada si te gusta tenerlo tibio (pero no coloques tu emoliente sobre un radiador caliente ya que esto alienta el crecimiento de las bacterias). El frío ayuda a aliviar la comezón, así que quizás prefieras almacenar la crema emoliente en el refrigerador (pero no lo congeles y no coloques los ungüentos emolientes dentro del refrigerador).
  • Hay una advertencia de seguridad para los emolientes a base de parafina, ya que pueden ser un riesgo de incendio si una persona fuma o está cerca de una llama abierta. Además, las ropas y ropa de cama que han entrado en contacto con los emolientes a base de parafina deben ser lavadas regularmente a una temperatura alta para minimizar el riesgo de incendios.

    Que la Fuerza de la Naturaleza Te Acompañe,

    Thomas